Desarrollo de la motricidad fina y gruesa en etapa infantil

 

Development of fine and gross motor skills in children stage

 

Angélica Mariela Mendoza Morán

Profesora Unidad Educativa Nueva España

angelicamendoza@gmail.com

https://orcid.org/0000-0003-3946-1384

 

 

Recibido 15 – Marzo – 2017

Aceptado 25 – noviembre - 2016


RESUMEN                               


El artículo parte de la experiencia de varios docentes al observar que estudiantes de 1 a 6 años presentan una incapacidad motriz. Con el objetivo de descubrir la importancia que tiene la motricidad en el proceso de enseñanza y aprendizaje en los estudiantes en el salón; en esta investigación se describen claramente los tipos de motricidad que se deben desarrollar en la etapa infantil. La metodología considera para el estudio de este artículo es la etnografía reflexiva y el caso cualitativo. Se obtiene como resultado que la motricidad se complementa con elementos materiales del aula para enseñar y que las anécdotas son una opción motriz en el aprendizaje. Como conclusión es que mediante estos ejercicios o actividades llamamos la atención del personal docente que trabaja con esta edad infantil para que lo utilicen en vías de mejorar las tareas a desarrollar con los educandos.

PALABRAS CLAVE

Educación física, psicomotricidad, motricidad fina

ABSTRAC

The article is based on the experience of several teachers when observing that students from 1 to 6 years have a motor disability. With the aim of discovering the importance of motor skills in the teaching and learning process in students in the classroom; This research clearly describes the types of motor skills that should be developed in the childhood stage. The methodology considered for the study of this article is the reflective ethnography and the qualitative case. It is obtained as a result that motor skills are complemented with material elements of the classroom to teach and that anecdotes are a driving option in learning. In conclusion, through these exercises or activities, we call the attention of the teaching staff who work with this child age to be used to improve the tasks to be developed with the students.

KEY WORDS

Physical education, psychomotor skills, fine motor skills

INTRODUCCIÓN

El desarrollo motriz es de vital importancia ya que se presentan distintas etapas de movimientos espontáneos y descontrolados en los niños y niñas.

La psicomotricidad, divide la motricidad del niño en: fina y gruesa.
La motricidad fina se refiere a las acciones que implican pequeños grupos musculares de cara, manos y pies, concretamente, a las palmas de las manos, los ojos, dedos y músculos que rodean la boca. Es la coordinación entre lo que el ojo ve y las manos tocan (óculo-manual).

La motricidad gruesa es aquella que hace referencia a todas las acciones que implican grandes grupos musculares, en general, se trata de movimientos grandes del cuerpo del niño o de todo el cuerpo.

Existen estudiantes que presentan una imposibilidad motriz. Según la  estadística del INEGI y experiencias de docentes dentro del salón
El aprendizaje de la escritura es un proceso evolutivo que se desarrolla gradualmente. Los niños y niñas no están preparados para la escritura en forma homogénea cuando entran a primer año escolar, tampoco progresan todos a un mismo ritmo en su aprendizaje. La enseñanza de la lectura y la escritura no siempre va a la par. Muchos niños saben leer y sin embargo tienen dificultades para escribir.

Actualmente está comprobado que en los primeros años es recomendable las clases y actividades físicas ya que enriquecen la vida de los niños, el desarrollo físico, social y cognitivo. En ninguna otra etapa de la vida es tan importante la educación física como en los años preescolares.

La psicomotricidad ocupa un lugar importante en la educación infantil, ya que está totalmente demostrado que en la primera infancia existe una gran interdependencia en los desarrollos motores, afectivos e intelectuales.

La teoría de Piaget afirma que la inteligencia se construye a partir de la actividad motriz del niño o niña. Desde la psiquiatría infantil destaca el papel de la función tónica, entendiendo que no es sólo la tela de fondo de la acción corporal sino un modo de relación con el otro.

Por tanto en los primeros años de la educación del niño o niña, hasta los siete años aproximadamente, toda la

educación es psicomotriz porque todo el conocimiento, el aprendizaje, parte de la propia acción del estudiante sobre el medio y las experiencias ya que son manifestaciones diferentes aunque interdependientes de un ser único: EL NIÑO/A.

La motricidad es el dominio que el ser humano es capaz de ejercer sobre su propio cuerpo. Es algo integral ya que intervienen todos los sistemas de nuestro cuerpo. Va más allá de la simple reproducción de movimientos y gestos, involucra la espontaneidad, la creatividad, la intuición, etc., tiene que ver con la manifestación de intencionalidades y personalidades.

La motricidad también manifiesta todos los movimiento del ser humanos. Estos movimientos determinan el comportamiento motor de los niños/ as de 0 a 6 años que se manifiesta por medio de habilidades motrices básicas, que expresan a su vez los movimientos naturaleza del hombre. (González, 2001)

En la siguiente figura se explica claramente los tipos de motricidad que existen:

La motricidad fina
La motricidad fina implica el control voluntario y preciso de los movimientos de la mano y los dedos. Es una habilidad fundamental para realizar una gran cantidad de actividades escolares. Es habitual que al comienzo de la Educación Infantil existan niños y niñas que tengan dificultades en el dominio de esta habilidad.
A continuación se detallan algunas actividades para desarrollar la motricidad fina:
Actividades con plastilina: pellizcar trocitos de plastilina, hacer bolitas de pequeño tamaño, aplastar las bolitas con los dedos; extender plastilina sobre alguna superficie lisa; realizar juego libre con la plastilina.
Actividades con papel: rasgar papel (utilizando los dedos pulgar e índice); hacer bolitas arrugando el papel, doblar papel.
Dibujar libremente: garabateo, darles un tema concreto.
Pintura de dedos: pintar libremente o seguir caminos señalados y colorear. Ensartar pasta (macarrones): con lana y hacer collares.
Jugar con pinzas de la ropa: colocarlas en la ropa y en cartulina.
Abrochar y desabrochar cremalleras, botones.
Abrir y cerrar envases.
Formar torres con bloques
Picar líneas y siluetas con el punzón. Estirar gomas elásticas, globos... Ejercicios de imitación y estimulación con dedos y manos.
Actividades para desarrollar la destreza de las manos.

Tocar palmas, primero libremente, después siguiendo un ritmo.

Llevar uno o más objetos en equilibrio en la palma de la mano, primero en una mano, después en las dos.

Hacer trazos libremente sobre la arena y/o sobre el agua.

Realizar gestos con las manos acompañando a canciones infantiles, un juego divertido desde que son bebés.

Girar las manos, primero con los puños cerrados, después con los dedos extendidos.

Mover las dos manos simultáneamente en varias direcciones (hacia arriba, hacia abajo, movimiento circular)

Imitar con las manos movimientos de animales (león moviendo las garras, pájaro volando...) o de objetos (aspas del molino, hélices de helicóptero.

Abrir una mano mientras se cierra la otra, primero despacio, luego más rápido.

Actividades para desarrollar la destreza de los dedos.

Abrir y cerrar los dedos de la mano, primero simultáneamente, luego alternándolas. Ir aumentando la velocidad.

Juntar y separar los dedos, primero libremente, luego siguiendo órdenes.

Tocar cada dedo con el pulgar de la mano correspondiente, aumentando la velocidad.

Con la mano cerrada, sacar los dedos uno detrás de otro, empezando por el meñique.

Con las dos manos sobre la mesa levantar los dedos uno detrás de otro, empezando por los meñiques.

“La motricidad fina es la acción de pequeños grupos musculares de la cara y los pies. Movimientos precisos de las manos, cara y los pies”. (Belkis, 2007)

Los niños deben comenzar a desarrollar su motricidad fina desde muy pequeños, siendo capaces muchas veces de ir reforzando lo que más les va costando o simplemente ir pidiendo ayuda para que lo orienten. La caligrafía es una de las técnicas en las cuales se va desarrollando la motricidad fina en los estudiantes.

Coordinación fonética.

Es un aspecto dentro de la motricidad muy importante a estimular y a seguir de cerca para garantizar un buen dominio de la misma.

El niño en los primeros meses de vida descubre las posibilidades de emitir sonidos sin embargo no tiene la madurez necesaria que le permita una emisión sistemática de cualquier sonido.

El niño ha iniciado el aprendizaje que le permitirá llegar a la emisión correcta de palabras.

Poco a poco ira emitiendo sílabas y palabras que tendrán igualmente una respuesta, especialmente cuando no se trate de una conversación sino de un juego de decir cosas y aprender nuevas palabras, hacer sonidos de animales u objetos. Apartirde1a2añosdeedadel niño tiene la madurez para iniciar un lenguaje, no contendrá demasiadas palabras, las frases serán simples y en el mejor de los casos podrá hacerlo rápidamente.

Estos juegos motrices tendrán que continuar sobre todo para que el niño vaya adquiriendo un nivel de conciencia más elevado.

Entre los 2 y 3 años de edad el niño tiene las posibilidades para sistematizar su lenguaje, para perfeccionar la emisión de sonidos y para concienciar la estructuración de las frases y hacerlas cada vez más complejas.

Al final del tercer año quedarán algunos sonidos para perfeccionar y unas irregularidades gramaticales y sintácticas a consolidar.

Todo el proceso de consolidación básica se realizará entre los tres y cuatro años, cuando el niño puede y tendrá que hablar con una perfecta emisión de sonidos y por consiguiente con un verdadero dominio del aparato fonador.

El resto del proceso de maduración lingüística y de estilo se hará a la larga en el transcurso de la escolarización y la maduración del niño.

Motricidad gruesa
Para trabajar la motricidad gruesa es

importante realizar actividades que estimulen el cuerpo. Estas acciones son las que llevan a los niños o niñas a cambiar la posición de su cuerpo y ayudan a controlar su fuerza.

La motricidad gruesa es la habilidad que el niño va adquiriendo para mover armoniosamente los músculos del cuerpo de modo que puede, poco a poco, mantener el equilibrio de la cabeza, del tronco y extremidades para sentarse, gatear, ponerse de pie y desplazarse con facilidad, caminando o corriendo (Belkis, 2007)

A continuación se detallas algunas actividades para desarrollar la motricidad gruesa:
Derribar pirámides de objetos. Para este juego puedes usar latas vacías que ubicarás en forma de pirámide. Necesitarás también de una pelota, no muy pesada y poner al niño del objetivo. Ahora debe tirar la pelota buscando apuntar y derrumbar las latas. Cuando practicamos este juego se controla la fuerza y la coordinación de movimientos del cuerpo, lo cual es esencial manejar antes de comenzar a escribir.

Pasar objetos de diversos tamaños y pesos para que agarre: puedes usar elementos que sean de dimensiones diferentes y un poco pesadas, sin ser excesivo, para pasar a los niños. Estos deben agarrarlos y de esta forma trabajarán su resistencia y fuerza. Puedes mejorar la actividad haciendo que el infante arroje estos objetos a lo lejos.

Atrapar la pelota o el globo: dependiendo de la fuerza del niño pueden jugar a lanzar un globo o una pelota no muy

pesada. El pequeño deberá intentar agarrarla y también debe arrojarla hacia ti. Para comenzar puedes usar un globo, ya que es un objeto liviano que no lo lastimará y también tiene un movimiento lento que le permite reaccionar a tiempo.

Jugar en el parque: esta alternativa integra en realidad muchos juegos y es que los parques infantiles ofrecen una amplia variedad de actividades para que los niños realicen. Allí pueden correr, saltar la cuerda, pasar por las barras, entre otras actividades que incentivan el equilibrio y permiten trabajar la psicomotricidad gruesa. Cruzar obstáculos: se pueden colocar diferentes objetos, como bancos o maletas, para que el estudiante los cruce de un lado a otro. También puedes hacer uso de una cuerda templada para hacerlo saltar y de esta forma trabajar su motricidad.

Armar rompecabezas del cuerpo humano. Si el maestro no cuenta con este material, puede recortar de revistas figuras humanas completas y descomponer en 6, 8 y 10 partes para que el niño arme y pegue sobre una cartulina.

Autores de gran prestigio, han realizado caracterizaciones motrices en niños de diferentes edades. Bryant J. Cratty (1979) biólogo de los Estados Unidos, basado en la aplicación de una lista de control describe las características del comportamiento perceptivo motor de los niños(as), las teorías evolutivas de los psicólogos J. Piaget y H. Wallon, citado por Aquino y Zapata (1979), nos permiten apreciar los logros motores  de sujetos estudiados, así como las referencias sobre el desarrollo motor y los movimientos rectores de la pedagoga alemana Kahte Lewin (1972), brindan una gran información al respecto.

La investigación de este artículo se lo relacionó primero con el estudio del caso cualitativo, que está centrado en el conocimiento holístico de un fenómeno contemporáneo dentro de su contexto real, en el que los límites entre el fenómeno y su contexto no son claros y exigen múltiples fuentes de información.

De acuerdo con esta definición, esta estrategia metodológica permite la contextualización y la particularización del caso, aunque no la generalización de datos. Tiene como finalidad descubrir y analizar situaciones únicas, analizar las relaciones en que tiene lugar el caso objeto de estudio y desarrollar la capacidad de observación de la realidad.

El estudio de caso es un método que favorece la reflexión sobre la práctica y facilita la comprensión. (Stake, 1999) El otro tipo de investigación que aportó al estudio es la etnografía reflexiva. “Es una descripción e interpretación de un grupo social o sistema cultural donde el investigador estudia la forma de vida, costumbres, conductas y observa aprendizajes de las comunidades”. (Norman Denzin, Yvonna Lincoln, 2012).

La cual se pretende descubrir las emergencias de los sujetos en cualquier ámbito de su vida. Por tal razón, la etnografía reflexiva es de gran relevancia en la pretensión que

este estudio tuvo por los sentidos que los maestros le otorgan a la motricidad como un saber para la enseñanza.
La población considerada para el estudio del artículo fueron docentes y estudiantes de la unidad educativa. La cual constituyó en que los docentes encargados en especial la maestra de cultura física deben observar la incapacidad motriz de los estudiantes sea esta fina o gruesa y realizar las diferentes actividades expuestos en este artículo. El actuar del docente acompañado de la motricidad permitirá comprender al estudiante y la enseñanza de otra forma.

Existe una amplia descripción de las peculiaridades de la motricidad en cada grupo de niños en la etapa preescolar. Esta información puede ser de utilidad como referencia de uno de los resultados a los que se pueden alcanzar en el estudio de la motricidad infantil.

CONCLUSIONES

Con la realización del artículo se busca enriquecer, desarrollar y estimular al estudiante dentro de la motricidad y su conexión con los procesos de aula.

El trabajo con la población para desarrollar la motricidad en infantes, fue muy enriquecedor tanto para los educadores como los educandos dejando grandes aprendizajes que contribuyeron a nuestro proceso de formación y al proceso de formación de los estudiantes.

Los enfoques y las actividades que

se sugieren en esta investigación están fuertemente relacionados con el enriquecimiento de la enseñanza y aprendizaje de los niños en la escuela. Le ayuda a relacionarse con los demás, con el entorno y el desarrollo de los sentidos.

En la exploración de la importancia motriz para enseñar a los maestros, se visibiliza en un juego permanente de ir y venir respecto a las diferentes experiencias académicas, personales y familiares que tiene el docente, lo que permite manejar un estilo especial y particular para enseñar.

La manifestación de la motricidad en sus alternativas instrumentales, cósicas o fenomenales se percibe como un elemento facilitador en la enseñanza, en los procesos cognitivos y de motricidad que deben apoderarse del espacio académico.

Cuando esta tiene lugar con el objetivo de alcanzar comprensión y entendimiento del tema y de sí mismo, se hace imprescindible una explicación, exposición y comunicación clara del docente, quien deberá integrar su motricidad y la de sus estudiantes en estos procesos académicos; pero, además, obligar a conjugar actividades que le den significado y sentido a lo realizado en este contexto.

Son muchas las realidades de la relación motricidad-mente que se manifiestan en el aula; estas constituyen una alternativa de estudio y desarrollo que puede vincularse en los saberes de

orden pedagógico que pueden y deben tener los maestros.

Los aportes de la motricidad en la enseñanza dejan abierto otro camino para seguir viviendo y construyendo la formación de docentes y los sueños de una sociedad mejor.

REFERENCIAS

Belkis, P. H. (2007). LA MORTICIDAD FINA EN LA ETAPA INFANTIL . Cuba : portal educativo .
Educapeques . (26 de enero de 2015). Obtenido de Educapeques : http://www. educapeques.com/escuela-de-padres/ motricidad-gruesa-actividades.html Franco Jiménez, Alejandra María; Ayala Zuluaga, José Enver. (2011). Aportes de la motricidad en la enseñanza. http://www.redalyc.org/ articulo.oa?id=134125454002, 95-119. González, C. (2001). Educación Física en el preescolar. Cuba: Deportes de cuba.

Norman Denzin, Yvonna Lincoln. (2012). Manual de investigación cualitativa. España: Gedisa.
Stake, R. (1999). Investigación con estudio de casos. Madrid: Ediciones Morata.

 

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